h1

LA CRONO-SARDINA

2008/08/07

Escrtio el Lunes 4 de agosto del 2008

Los días de verano pasan demasiado rápido. Tras la vuelta de Croacia y pasar unos días en Barcelona y otros pocos en casa, ahora ando por Laredo, dónde ya hace años veraneamos mis aitas y yo. Esta zona oriental de la costa cántabra ofrece infinidades opciones para deportes acuáticos. Pero esta claro que es un tontería pensar que en Cantabria solo hay playas porque no lo es así, gran parte de la riqueza naturística de Cantabria está en sus montañas, Picos de Europa, Montes del Asón, Montes Sopilco… se tratan de lugares increíbles, por lo general más solitarios que la mayoría de montañas esukaldunes y pirenaicas.

Continuando con los “water sport”, estos últimos días hemos realizado snorkel, modalidad de buceo con tubo, en los arrecifes fosilizados de Islares que estan colonizados por cientos de mejillones, erizos de mar, anémonas, estrellas (no vimos pero las hay) y diferentes clases de pececillos.

Las olas, que todavía no han llegado subiditas de tono ningún día no nos han dejado que despolvemos nuestros boogies y tablas de surf.

Pero el deporte rey de este verano estoy seguro que será el piragüismo. Ayer llegue con mi hermano a la playa del Aila, una bonita cala que pertenece al término municipal de Laredo, pero que está alejada del turisteo clásico. Un lugar salvaje y recognito. Llegamos a la cala con una emocionante llegada y nos quedamos varados, todo esto, tras surfear con la piragua una ola en sus cristalinos arenales. Un lugar donde geológicamente flisch y las intrusiones de diapiricas de materiales de Keuper se mezclan, de estos últimos de la era Triásica, con yesos rojos y ofitas subvolcanicas verdosas. Allí se presentan una postal de singular, la cual ha perdido un poquitin de encanto debido a la cercanía del horroroso puerto deportivo de Laredo (en construcción).

Esa misma tarde, tras despedirme de mi hermano catalán, de vuelta al trabajo, lo que parecía un simple paseo en piragüa con un amigo de Zaldibar, se convirtió en una aventura contrarreloj en la que llegamos al Faro del Caballo, un tanto a tomar por culo, desde la playa de la Salve de Laredo. Lugar el cual hay que visitar (tropecientas escaleras para bajar al faro) y que se encuentra en un lugar paradisíaco e inhóspito.

Superamos la batalla contra el crono, y tras 3 horas de suplicios y reconocido esfuerzo llegamos a buen puerto dónde pudimos disfrutar de una esquisita sardinada popular en el barrio de La Pesquera.

3 comentarios

  1. VieNeS a FieSTaS oKe oXTiaS? Yo HaSTa el JueVeS a KuRRaR PeRo aLGo iNVeNTaReMoS LoS DeMaS DiaS Pa PoDeR SaLiR aLGo, aLe MeRLuZo teN KuiDau KoN
    “La MaR”


  2. Ando por el valle hace ya unos días. Hasta ahora montando txosna y trepando algo. Ayer hubo buen jolgorio estuve con estos a ratos, muchas risas. Nos vemos entonces.Que te sea leve, capitan.


  3. aber tu Mario Bross si koincidimos la ostia!!!!!!! ayer estube por el pueblo en escelencia de las sardinas (amurrio) y no te bi!!!!!!! ale ondo pasa



Deja un comentario